ARTÍCULOS CIENTÍFICOS
Inhibidores bomba de protones: causas de inicio del tratamiento
Villamañán E, Ruano M, Lara C, Suárez-de-Parga JM, Armada E, Álvarez-Sala R, et al. Reasons for initiation of proton pump inhibitor therapy for hospitalised patients and its impact on outpatient prescription in primary care. Rev Esp Enferm Dig. 2015;107(11):652-658.
AÑO DE PUBLICACIÓN DEL ARTÍCULO ORIGINAL: 2015
PUNTOS CLAVE
  • Existe una elevada tasa de prescripción de inhibidores de la bomba de protones (IBP) durante los ingresos hospitalarios.
  • En este estudio observacional, el 63,6 % de los pacientes que empezaron a tomar un IBP durante el ingreso lo hicieron por una prescripción inadecuada.
  • La mayoría de las prescripciones inapropiadas se asocian a la inclusión innecesaria de IBP en los protocolos (sobre todo, quirúrgicos y, en particular, para la profilaxis de úlceras por estrés).
  • El impacto de esta prescripción inadecuada en el sobreuso en atención primaria fue menor que en otros estudios.

RESUMEN

El estudio parte de la hipótesis de que existe un exceso de prescripción de IBP en los hospitales, que se traduce en una prescripción innecesaria después del alta. Los autores evaluaron la proporción de pacientes que empezaban el tratamiento durante la hospitalización y si la prescripción era adecuada o no. Además, analizaron los factores de riesgo clínicos y farmacológicos, incluido el hecho de que una prescripción realizada durante la hospitalización influyera posteriormente en las prescripciones de atención primaria.

COMENTARIO

Este estudio observacional incluyó 379 pacientes de un único hospital terciario (1350 camas). Se encontró que 294 (77,6 %) tomaban IBP. De ellos, 143 pacientes (48,6 %) habían empezado el tratamiento en el hospital, mientras que el resto lo había comenzado antes del ingreso.

Las razones para la prescripción de IBP se clasificaron en tres categorías: indicación aprobada incluida en ficha técnica; uso no aprobado, pero recomendado en las guías clínicas; uso no aprobado ni recomendado en las guías clínicas. Las dos primeras se consideraron prescripciones apropiadas y la tercera, inapropiada. De los 143 pacientes que iniciaron el tratamiento con un IBP en el hospital, 91 (63,6 %) lo hicieron por una prescripción inapropiada. La mayoría de las prescripciones inapropiadas (61,5 %) tuvieron lugar cuando los IBP formaban parte (de manera innecesaria) de un protocolo asociado a una intervención quirúrgica, procedimiento o enfermedad. Se usó omeprazol y pantoprazol en porcentajes similares, sin causa aparente que lo justificara.

Otros usos inadecuados fueron la profilaxis de las úlceras de estrés en intervenciones quirúrgicas sin riesgo de sangrado (19,8 %) y la polimedicación sin medicamentos que aumenten el riesgo de hemorragia (18,7 %). Adicionalmente, se detectó un mayor porcentaje de prescripciones incorrectas en cirugía que en otras especialidades médicas (73,6 % frente a 26,4 %).

Por último, se estudiaron los informes de alta para analizar si la prescripción del IBP continuaba tras el alta. De los 232 informes disponibles, en 153 (65,9 %) se recomendaba continuar el tratamiento; de esos, 102 (66,7 %) pacientes lo habían comenzado antes del ingreso. De los 91 casos de prescripción inadecuada durante el ingreso, el 31,9 % (un porcentaje relativamente bajo en comparación con otros estudios) lo mantuvo tras el alta hospitalaria. En el 78,3 % de los informes de alta no se especificaba la duración del tratamiento.

INFORMACIÓN SOBRE EL ARTÍCULO
Artículo original: http://scielo.isciii.es/pdf/diges/v107n11/original1.pdf
Idioma original: inglés
Tipo de acceso online: libre
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