Tema 1. La primera virtud: precisión

El lenguaje científico es el medio que usamos para comunicar nuestras ideas. Para que esta comunicación sea eficaz, el lenguaje médico debe cumplir 3 características: precisión, concisión y claridad. En esta lección te brindamos consejos para que la precisión domine tu texto.

Consejos para un texto preciso

Ser preciso implica utilizar la palabra apropiada en el contexto adecuado. Para conseguirlo, sigue los consejos que te proponemos a continuación.

1. Utiliza términos con un solo significado

Las palabras polisémicas son aquellas que tienen más de un significado y, por tanto, pueden prestarse a confusión.

Término polisémicoProblema
Si el médico ignora las preferencias del paciente, es probable que este no cumpla el tratamiento.¿El médico desconoce las preferencias o no les hace caso?
Es fundamental controlar la temperatura.¿Se refiere a medir la temperatura periódicamente, para llevar un control, o a mantenerla en cifras normales?
El paciente presenta una lesión eccematosa en la zona dorsal.¿La lesión está en la espalda o en cualquier zona de la parte posterior del cuerpo?

Siempre que puedas, utiliza términos precisos que tengan un único significado y se presten a una sola interpretación.

2. Evita los términos vagos o ambiguos

Evita los términos imprecisos, como los siguientes: poco, mucho, grande, pequeño, rápido, lento, abundante, cuantioso, significativo, prolongado, corto, alto, bajo.

Término ambiguoSolución
Se recomienda beber abundante agua.Se recomienda beber 2 litros de agua.
Si la hemorragia es cuantiosa, debe acudir a urgencias.Si empapa más de 1 compresa o tampón tamaño súper en 1 hora, debe acudir a urgencias.
Se pesó a los pacientes con regularidad.Se pesó a los pacientes 1 vez a la semana.
El paciente mejoró rápidamente.En 24 horas, la fiebre desapareció y la tensión arterial disminuyó a 130/85.

Es preferible sustituir los términos vagos o ambiguos por otros más precisos.

3. Huye de las palabras comodín

Las palabras comodín son aquellas que sirven para todo. Son muy cómodas, ya que no tienes que romperte la cabeza buscando otras más exactas. Sin embargo, un texto plagado de palabras comodín trasluce pobreza de vocabulario y poco interés de quien lo ha redactado. Por tanto, es preferible emplear palabras más precisas.

Algunos verbos comodín habituales son ser, poder, hacer, realizar, dar, tener, poner y deber. Ejemplos de sustantivos comodín son cosa, tema, asunto, cuestión y problema.

Palabra comodínSolución
El problema se puede resolver poniendo la sangre en el tubo con EDTA.La coagulación se evita recogiendo la sangre en el tubo con EDTA.
Para hacer el análisis de los resultados, puedes seguir las pautas del apartado 3.Para analizar los resultados, sigue las pautas del apartado 3.

Para evitar las palabras comodín, primero hay que detectarlas. Una vez localizadas, ayúdate de un diccionario de sinónimos para sustituirlas. También puedes echar mano de las sugerencias del procesador de textos.

Las palabras comodín reflejan pobreza léxica y pereza mental: sustitúyelas por otras más precisas.

Atrévete con el reto

¿Sabrías cambiar los verbos de esta oración por otros más precisos?

Escoge el grupo de palabras que mejor se ajuste a los huecos:

_____ deporte, _____ dieta, _____ alimentos sanos y no _____ alcohol son _____ _____ para _____ buena salud.

Correct!Wrong!

La frase más precisa y a la vez más natural es la siguiente: Practicar deporte, ponerse a dieta, comer alimentos sanos y no beber alcohol son hábitos esenciales para gozar de buena salud.

La primera oración está plagada de palabras comodín, y la segunda, aunque más precisa (excepto el verbo realizar, igual de comodín que hacer), utiliza un lenguaje forzado que le imprime artificialidad.

Referencias bibliográficas

  • Claros Díaz MG. Cómo traducir y redactar textos científicos en español. Reglas, ideas y consejos. Cuadernos de la Fundación Dr. Antonio Esteve n.º 39. 2017.
  • Navarro F. Recetas médicas para nuestro lenguaje enfermo (1.ª parte). Rev Pediatr Aten Primaria. 2008; 10: 141-59.
  • Navarro F. La precisión del lenguaje en la redacción médica. En: Rico-Villademoros F, Alfaro V (coord.). La redacción médica como profesión. Cuadernos de la Fundación Dr. Antonio Esteve n.º 17. 2009.
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