Un nuevo ensayo aleatorizado de más de 3000 personas en The Lancet encuentra que compartir ecografías que muestran la extensión de la aterosclerosis (edad vascular y placa en las arterias) a los pacientes y sus médicos da como resultado un menor riesgo de enfermedad cardiovascular un año después.

Mostrar al paciente una ecografía de su aterosclerosis ayuda a reducir el riesgo cardiovascular, según un estudio

«La información por sí sola rara vez conduce a un cambio de comportamiento y el recuerdo de consejos sobre el ejercicio y la dieta es peor que el asesoramiento sobre medicamentos. Las puntuaciones de riesgo se utilizan ampliamente, pero pueden ser demasiado abstractas y, por lo tanto, no estimulan comportamientos apropiados. Este ensayo muestra el poder de usar imágenes personalizadas de aterosclerosis como una herramienta para generar un cambio de comportamiento y reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular», explica el responsable del estudio, Ulf Näslund, de la Universidad de Umea (Suecia).

Más de 3.500 personas que participaron en el programa de prevención cardiovascular del Condado de Västerbotten (Suecia) se incluyeron en el estudio, y se sometieron a un ultrasonido vascular de las arterias carótidas. La mitad (1.749) se seleccionó al azar para recibir la representación pictórica de la ecografía carotídea y la otra mitad (1.783) no recibió esta ecografía.

En el seguimiento de un año, se calculó la puntuación de riesgo cardiovascular para todos los participantes (3.175 completaron el seguimiento) mostrando las diferencias entre los dos grupos. También se observaron mejoras para el colesterol total y LDL en ambos grupos, pero la reducción fue mayor en el grupo de intervención que en el grupo control. También se observó un efecto gradual, con un efecto más fuerte observado para aquellos con los peores resultados.

«Las diferencias a nivel de la población fueron modestas, pero importantes, y el efecto fue mayor entre las personas con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, lo que es alentador. Las tecnologías de imágenes podrían permitir una evaluación más precisa del riesgo, pero estas tecnologías tienen un coste más alto y no están disponibles de manera equitativa para toda la población. Nuestro enfoque integró una ecografía y una llamada de seguimiento con una enfermera en un programa de detección ya establecido, lo que significa que nuestros hallazgos son muy relevantes para la práctica clínica», concluye Näslund.

Fuentes:

El médico Interactivo

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