¿Qué es  la Hiperplasia Benigna de Próstata?

La Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP), o adenoma prostático, es una enfermedad progresiva que se caracteriza por un agrandamiento excesivo de la glándula prostática. El tejido que rodea la próstata crece y presiona la uretra y la vejiga llegando a bloquear el flujo normal de la orina. La HBP no es maligna, no causa cáncer1. Sin embargo, los síntomas pueden ser molestos y asociarse a los síntomas de tracto urinario inferior (STUI)2.

¿Qué causa la HBP?

No se conoce el origen pero la aparición de la enfermedad está asociada al envejecimiento del varón. La próstata es un órgano que crece durante toda la vida del hombre, pudiendo tener un crecimiento excesivo a partir de los 60 años, lo que causa la anomalía. Según avanza la edad, sobre los 70-80 años, se multiplican las probabilidades de padecer adenoma prostático1,3.

Los principales factores de riesgo asociados a la aparición de la HBP son antecedentes familiares de la enfermedad y la edad. Aunque la obesidad, la falta de actividad física y la disfunción eréctil pueden aumentar la probabilidad de padecerla4.

¿Qué síntomas presenta?

A medida que la próstata crece y bloquea las funciones asociadas a la micción y distensión de la vejiga puede producir síntomas irritativos y obstructivos: necesidad de orinar con frecuencia (polaquiuria progresiva), vaciamiento incompleto y como consecuencia nicturia; urgencia miccional constante (tenesmo vesical); problemas en el vaciado, chorro débil e intermitente, en ocasiones con retardo y goteo tras terminar la micción. Todos estos síntomas están asociados al STUI. Pero no todos los varones que tienen STUI sufren HBP, ni al revés1,3,5.

El adenoma prostático en la mayoría de las ocasiones no produce dolor ni disuria. Sin embargo, la obstrucción prolongada de la micción y el vaciamiento incompleto puede provocar infecciones del tracto urinario, comprometer las funciones renales o causar hidronefrosis. Igualmente, la fuerza realizada para conseguir el vaciamiento de la vejiga puede causar hematuria debida a la rotura de alguna de las venas superficiales de la uretra y, a largo plazo, provocar hernias inguinales o hemorroides1,3,5.

¿Cómo se diagnostica?

La hiperplasia benigna de próstata puede ser asintomática en sus inicios o incluso producir molestias asociadas con otras patologías como dolor abdominal o distensión de la vejiga. El tamaño de la glándula prostática no determina la gravedad de los síntomas. El primer factor que alertará sobre una posible hipertrofia de la próstata será la edad y los antecedentes familiares1,6.

Las pruebas que se aconsejan llevar a cabo para establecer un diagnóstico son:

  • Realizar el cuestionario IPSS sobre los síntomas prostáticos (Baremo Internacional de Sintomatología Prostática). Este cuestionario valora los síntomas y la calidad de vida del paciente agrupándolos en síntomas leves, moderados o graves7.
  • Una prueba de sangre para determinar el nivel del antígeno prostático específico (PSA). El PSA es una sustancia que produce la glándula prostática, un elevado nivel en sangre puede ser una señal de adenoma prostático, prostatitis u infección del tracto urinario, lesión en la próstata o cáncer de próstata1,6.
  • El examen del tacto rectal es la prueba diagnóstica más concluyente para determinar la hipertrofia prostática debido a que mediante el tacto, el médico, puede establecer si el agradamiento corresponde a una hiperplasia benigna de próstata o puede ser una hiperplasia prostática maligna debido a una infección o cáncer de próstata. Además, con esta exploración determinará el grado de HBP6.
  • Otras pruebas para confirmar el adenoma prostático o el tamaño de la próstata1,6:
    • Flujometría: para medir la cantidad de volumen de orina eliminada (cm3) por cada unidad de tiempo. El resultado es una curva de flujo que establece por segundos la cantidad eliminada, la duración y si existen intermitencias.
    • Análisis de orina: para evaluar el nivel de creatinina y sedimentos que establezcan indicios de infección o daño renal.
    • Ecografía: cuando se ha diagnosticado una próstata agrandada y la calidad de vida del paciente es baja, se puede solicitar una ecografía para confirmar el tratamiento más adecuado.

¿Cómo se establecen los grados de la hiperplasia benigna de próstata?

El tamaño de la próstata de un hombre va creciendo desde que tiene 20 años; a los 60 años puede llegar a alcanzar 4x3x2,5 cm (30 cc, que es el límite máximo de la normalidad). Cuando existe próstata agrandada se pueden establecer los siguientes grados de hipertrofia prostática8:

  • Hiperplasia de próstata grado 1: cuando el tamaño de la próstata se ha duplicado (40 cc).
  • Hiperplasia de próstata grado 2: si el tamaño de la próstata se ha triplicado (60 cc).
  • Hiperplasia de próstata grado 3: cuando el tamaño de la próstata es cuatro veces al tamaño habitual (80 cc).
  • Hiperplasia de próstata grado 4: cuando el tamaño es mayor a cuatro veces el tamaño normal.

En función del resultado de las pruebas realizadas para el diagnóstico y establecimiento del grado de la hipertrofia prostática el médico establecerá el tratamiento más adecuado.

¿Qué tratamientos existen?

En función de los síntomas del paciente, la calidad de vida y los resultados obtenidos, el médico puede seleccionar un tratamiento farmacológico o recomendar la cirugía. El adenoma prostático no puede curarse pero el tratamiento está dirigido a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico es la opción más frecuente en los casos de hiperplasia benigna de próstata leve a moderada3. Antes de iniciar la terapia se deberá interrumpir cualquier tratamiento vigente con medicamentos anticolinérgicos, simpaticomiméticos y opiáceos1.

  • Alfabloqueantes: como silodosina, terazosina, doxazosina, tamsulosina o alfuzosina. Estos fármacos permiten que la micción sea más fácil al conseguir que los músculos de la vejiga y las fibras musculares de la próstata se relajen, de tal forma que la orina fluye con más facilidad pero no reducen la próstata. Son medicamentos muy efectivos en casos de agrandamiento prostático moderado por su rapidez en reducir los síntomas. Los efectos secundarios posibles son mareos, dolor de cabeza y fatiga1,3. En función de la selectividad por los receptores alfaadrenérgicos, se dividen en selectivos y no selectivos. El más uroselectivo es silodosina, por lo que es el alfabloqueante que mejora más la obstrucción prostática y menos efectos secundarios presenta.
  • Inhibidores de 5-alfa reductasa: como finasteride o dutasteride. Este tipo de fármacos reducen el tamaño de la próstata al bloquear la actividad de la enzima 5-alfa reductasa, hormona que transforma la testosterona producida por el varón en dihidrotestosterona (DHT), encargada de estimular el crecimiento de la próstata. La disminución del tamaño de la próstata alivia la presión producida en la vejiga y favorece el flujo de micción. Los efectos secundarios posibles son reducción del deseo sexual, problemas en tener o mantener una erección y menor cantidad de semen eyaculado1,3.

En algunos casos el médico recomienda la administración conjunta de alfabloqueantes e inhibidores de 5-alfa reductasa.

Tratamiento quirúrgico

El número de tratamientos quirúrgicos para la hipertrofia de la próstata se ha reducido  con la aparición de alternativas farmacológicas debido a los posibles riesgos asociados a la cirugía: disfunción eréctil, sangrado, dificultas para orinar, infección urinaria o incontinencia9.

Este tipo de procedimiento está recomendado cuando la terapia farmacológica falla o existe una HBP grave. Las terapias quirúrgicas utilizadas para la HBP son:

  • RTUP (resección transuretral de la próstata)9: el cirujano introduce por la uretra el endoscopio para recortar el tejido sobrante de la próstata. La recuperación de las funciones de micción es rápida, aunque se puede necesitar una sonda para drenar la vejiga durante un tiempo. La complicación más grave puede ser la hemorragia.
  • ITUP (incisión transuretral de la próstata)9: es una operación similar a la RTUP. El cirujano introduce el endoscopio por la uretra y realiza dos pequeños cortes en la próstata agrandada para aliviar la presión sobre la vejiga. Esta intervención tiene pocos riesgos de efectos secundarios.
  • Ablación transuretral con aguja10: es un procedimiento ambulatorio por el que el cirujano introduce el endoscopio para colocar unas agujas en la próstata que destruyen el exceso de tejido prostático y desbloquea el flujo de la orina. Es una alternativa a otras cirugías pero en ocasiones es solo un alivio parcial o bien tarda en notarse los resultados.
  • Termoterapia transuretral con microondas11: el médico introduce un electrodo especial por la uretra. Este electrodo mediante microondas destruye el tejido excedente de la próstata aliviando la presión sobre la vejiga y favoreciendo la micción. Esta intervención solo se recomienda en próstatas pequeñas o si existen otros problemas médicos, ya que es posible que se tenga que volver a repetir la intervención.
  • Láser prostático9: el láser prostático es introducido por la uretra hasta la próstata y mediante impulsos ligeros de descarga secciona y vaporiza al mismo tiempo el tejido prostático sobrante. El láser es un sistema más preciso y reduce la probabilidad de sangrados al vaporizarse el tejido. Este procedimiento disminuye la estancia en el hospital y el tiempo de recuperación.
  • Prostatectomía abierta12: este procedimiento se realiza en caso de HBP grave. Se administra anestesia general o epidural y se practica una incisión en la parte baja del abdomen para alcanzar la próstata y eliminar el tejido. Se coloca un catéter que deberá permanecer unos días. Este tipo de cirugía conlleva más riesgos que el resto de las alternativas.

 

Referencias

  1. Andriole G. Hiperplasia prostática benigna (HPB) – Trastornos urogenitales – Manual MSD versión para profesionales [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. 2018 [cited 31 May 2018]. Available from: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-urogenitales/enfermedad-prost%C3%A1tica-benigna/hiperplasia-prost%C3%A1tica-benigna-hpb
  2. Alcántara Montero A. Silodosina en el tratamiento de los síntomas del tracto urinario inferior en el varón por hiperplasia benigna de próstata: enfoque estándar y uso en la «vida real». Revista Mexicana de Urología [Internet]. 2016 [cited 24 April 2018];76(6):352-359. Available from: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2007408516300726
  3. Significado de los cambios en la próstata [Internet]. National Cancer Institute. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: https://www.cancer.gov/espanol/tipos/prostata/significado-cambios-en-la-prostata
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  5. Urology Care Foundation – What Are The Symptoms of BPH? [Internet]. Urologyhealth.org. 2018 [cited 31 May 2018]. Available from: http://www.urologyhealth.org/urologic-conditions/benign-prostatic-hyperplasia-(bph)/symptoms
  6. Urology Care Foundation – How is BPH Diagnosed? [Internet]. Urologyhealth.org. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: http://www.urologyhealth.org/urologic-conditions/benign-prostatic-hyperplasia-(bph)/diagnosis
  7. Cálculo: Baremo Internacional de sintomatología Próstatica (IPSS) [Internet]. Fisterra.com. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: https://www.fisterra.com/ayuda-en-consulta/calculos/baremo-internacional-sintomatologia-prostatica-ipss/
  8. Veiga Fernández F, Malfeito Jiménez R, López Pineiro C. Hiperplasia Benigna de Próstata [Internet]. Segg.es. 2013 [cited 24 April 2018]. Available from: https://www.segg.es/download.asp?file=/tratadogeriatria/PDF/S35-05%2063_III… Veiga Fernández. F., Malfeito Jiménez, R., López Pineiro, C. Hiperplasia Benigna de Próstata
  9. Urology Care Foundation – Surgery [Internet]. Urologyhealth.org. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: http://www.urologyhealth.org/urologic-conditions/benign-prostatic-hyperplasia-(bph)/treatment/surgery
  10. Ablación transuretral con aguja (TUNA) | EAU Patient Information [Internet]. EAU Patient Information. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: http://patients.uroweb.org/es/soy-un-paciente-urologico/crecimiento-benigno-de-prostata/tratamiento-quirurgico-de-los-stui-en-hombres-con-cbp/ablacion-transuretral-con-aguja-tuna/
  11. Hoffman RM, Monga M, Elliot SP, MacDonald R, Wilt TJ. Termoterapia con microondas para la hiperplasia prostática benigna (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en:http://www.bibliotecacochrane.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  12.  Criterios de Derivación de HBP para AP [Internet]. Semfyc.es. 2018 [cited 24 April 2018]. Available from: https://www.semfyc.es/wp-content/uploads/2016/05/HBP.pdf
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