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Rinitis alérgica: visión general
Dr. Javier Moreno Díaz
23 de diciembre, 2019

¿Qué es la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica es una reacción exagerada a alérgenos que a otras personas no les causan reacción. La rinitis alérgica puede ser estacional (también conocida como fiebre del heno) o perenne1.

La rinitis alérgica estacional es la forma más frecuente de reacción a los alérgenos de las plantas. En España, este tipo de trastorno afecta al 21 % de la población . No es una enfermedad grave, pero condiciona los hábitos de vida del que la padece, pues disminuye su calidad de vida (fatiga, dolor de cabeza, alteración del sueño)2.

Los alérgenos varían según la época del año y la zona; los más comunes son1,3:

  • Polen de árboles como el olmo, chopo, roble, olivo, platanero, abedul, enebro, etc.; es más frecuente durante los meses de primavera.
  • Polen de gramíneas (hierbas no leñosas con tallos cilíndricos y huecos y las hojas liguladas) como el trigo, la hierba de pastos, la avena, el sorgo, etc. La época de floración es de marzo a septiembre.
  • Polen ambrosía, plantas herbáceas que liberan su polen en otoño, desde finales de agosto hasta que caen las primeras heladas.
  • En ocasiones, la causa puede las esporas de hongos que transporta el aire.

La rinitis alérgica perenne es causada por alérgenos que están presentes durante todo el año. Los alérgenos más comunes son los ácaros del polvo, las cucarachas, la caspa de los animales, etc1.

La rinitis alérgica y el asma son dos enfermedades inflamatorias diferentes que afectan a las vías respiratorias, ambas mediadas por IgE. Estas dos enfermedades pueden coexistir, lo cual aumenta la morbilidad del paciente4.

¿Qué síntomas presenta?

La rinitis alérgica, mediada por IgE, es un proceso inflamatorio que se caracteriza por5:

  • Rinorrea anterior y posterior.
  • Estornudos.
  • Prurito nasal, ocular, oral y en la piel.
  • Obstrucción nasal y sinusal.
  • Cefaleas frontales y sinusitis, causadas por la obstrucción sinusal.
  • Sibilancias y tos, especialmente si se complica con asma.

Si lo que se padece es una rinitis alérgica perenne, el síntoma más destacado es la obstrucción nasal crónica o alergia nasal crónica, que puede derivar en otitis media crónica, sinusitis crónica y pólipos nasales1.

¿Cómo se diagnostica la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica se diagnostica principalmente por la anamnesis. Los antecedentes familiares de alergias, la estacionalidad de los síntomas y la observación de síntomas oculares, nasales y de piel pueden dar un diagnóstico bastante eficaz2.

Si existe alguna duda se pueden realizar pruebas cutáneas de punción intraepidérmica o prick test para confirmar la reacción a los pólenes —rinitis estacional— o a las heces de los ácaros, cucarachas, caspa de animales, hongos y otros antígenos —rinitis perenne—2.

Si la prueba percutánea no es significativa, se puede realizar una prueba de sangre (IgE específica sérica frente a aeroalérgeno). Esta prueba ayuda a tener resultados concluyentes en pacientes polisensibilizados2.

Por otro lado, las reacciones inmunitarias desproporcionadas pueden dividirse en diferentes grados de hipersensibilidad según la clasificación de Gell y Coombs6,7.

  • Hipersensibilidad tipo 1: también conocida como hipersensibilidad inmediata, está mediada por IgE. El antígeno se une a las células cebadas y basófilos a través de IgE, lo que desencadena la liberación de mediadores —histamina, proteasa, factores quimiotácticos— y la síntesis de otros mediadores —prostaglandinas, leucotrienos, factor de activación de plaquetas, citocinas—. Esto causa vasodilatación, permeabilidad capilar, secreción de moco, espasmo del músculo liso e infiltración tisular. Estas reacciones aparecen en menos de 1 hora desde la exposición al antígeno, como ocurre en trastornos atópicos y alérgicos.
  • Hipersensibilidad tipo 2: también conocida como hipersensibilidad citotóxica dependiente de anticuerpo. Se produce cuando el anticuerpo se une al antígeno y activa las células que participan en la citotoxicidad mediada por la célula —célula natural killer, eosinófilos, macrófagos—. Los trastornos más habituales son los rechazos a injertos, anemias hemolíticas con prueba de Coombs positiva, tiroiditis de Hashimoto y enfermedad por anticuerpos anti membrana basal glomerular.
  • Hipersensibilidad tipo 3: también conocida como enfermedad por complejos inmunitarios, causa una inflamación aguda como respuesta a inmunocomplejos antígeno-anticuerpo circulantes que se depositan en los vasos o los tejidos. Las reacciones de hipersensibilidad tipo 3 se dan a los 4 o 10 días de haber estado expuesto al antígeno. Causan trastornos como enfermedad del suero, lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, vasculitis leucocitoclástica, crioglobulinemia, neumonitis por hipersensibilidad aguda y varios tipos de glomerulonefritis.
  • Hipersensibilidad tipo 4 o hipersensibilidad retardada mediada por células T: las células se sensibilizan al estar expuestas a un agente específico y cuando vuelven a estar en presencia del agente se activan, dañando el tejido a través de los efectos tóxicos mediados por la célula. Los trastornos provocados por esta hipersensibilidad son dermatitis de contacto, neumonitis por sensibilidad subaguda y crónica, rechazo de aloinjertos e hipersensibilidad a fármacos.

¿Qué tratamientos existen?

Tratamiento farmacológico

El tratamiento de la rinitis alérgica se determinará en función de los síntomas, la edad y el estado general de salud, además de la eficacia y seguridad. Los fármacos de primera elección son los antihistamínicos y los corticoesteroides nasales. Las alternativas terapéuticas son:

  • Antihistamínicos1,5,8: pueden administrarse por vía oral o nasal, en pastillas o en espray. Ayudan a reducir la secreción del moco y el prurito oral, nasal o de la piel. Los antihistamínicos se clasifican en:

o Primera generación: actúan sobre los receptores alfa-adrenérgicos y/o los receptores de la serotonina –etilendiaminas, etanolaminas, alquilaminas, piperazinas, tricíclicos y tetraciclícos. Casi todos estos antihistamínicos alcanzan concentraciones plasmáticas máximas a las 2 o 3 horas y sus efectos pueden durar entre 4 y 6 horas. Algunos tienen una acción más duradera.

o Segunda generación: son más selectivos para los receptores H1 periféricos y menos para los receptores colinérgicos e histaminérgicos del sistema nervioso central; son acrivastina, astemizola, cetirizina, ebastina, loratadina, mizolastina, terfenadina, fexofenadina, azelastina, levocabastina y olopatadina. Los antihistamínicos de segunda generación tienen un comienzo de acción en 1 hora y su efecto máximo es entre las 4 y 8 horas. Sin embargo, su acción dura entre 12 y 14 horas, lo que permite una sola toma diaria.

o Tercera generación: son derivados de la segunda generación y pueden ser enantiómeros activos (levocetirizina) o metabolitos (desloratadina y fexofenadina). Aumentan la eficacia sobre los síntomas producidos por la rinitis alérgica y disminuyen los efectos secundarios. El efecto de acción comienza en menos de 1 hora y su concentración plasmática máxima es a las 3 horas.

  •  Glucocorticoides nasales1,9: los corticoesterioides nasales pueden ser con o sin antihistamínico. Estos fármacos reducen la rinorrea, estornudos, congestión y prurito. Para el tratamiento de la alergia estacional o perenne se usa dipropionato de beclometasona, budesonida, flunisolide, propionato de fluticasona, furoato de mometasona y triamcinolona. El efecto de acción para alcanzar el máximo beneficio es variable dependiendo del fármaco seleccionado, desde los 3-4 días hasta los 7 días.
  • Descongestivos nasales1,10: sirven para aliviar la congestión, alivian la presión nasal y de los senos paranasales. Se presentan en forma de píldoras, cápsulas, líquido o aerosoles. Son la pseudoefedrina y la fenilefrina. Hay combinaciones de descongestivo y antihistamínico H1, como la pseudoefedrina con ebastina, para el tratamiento de la congestión nasal con cuadro de rinitis.
  • Inmunoterapia de insensibilización1,4: este tipo de tratamiento se indica cuando los síntomas son graves, el alérgeno no se puede evitar y/o las otras opciones terapéuticas han fallado. Se presentan en inyecciones o comprimidos sublinguales. La primera dosis de alérgeno se aplica bajo supervisión médica y contiene cantidades pequeñas del mismo. Si no hay reacciones adversas, se establece una pauta de administración en casa. El tratamiento comienza cuando termina la estación de polen y se mantiene hasta el comienzo de la misma.
  • Antileucotrienos1,4: este tratamiento está indicado con la alergia bronquial, cuando la inflamación producida por el alérgeno provoca una obstrucción de los bronquios. El montelukast es un tratamiento eficaz cuando la rinitis alérgica se asocia a asma.

AUTOR
Dr. Javier Moreno Díaz
Médico internista. Servicio de medicina interna
Hospital universitario Miguel Servet (Zaragoza)

Referencias

  1.  Delves P. Rinitis alérgica – Inmunología y trastornos alérgicos – Manual MSD versión para profesionales [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. 2018 [cited 17 May 2018]. Available from: https://www.msdmanuals.com/es/professional/inmunolog%C3%ADa-y-trastornos-al%C3%A9rgicos/enfermedades-al%C3%A9rgicas,-autoinmunitarias-y-otros-trastornos-por-hipersensibilidad/rinitis-al%C3%A9rgica
  2. Valero Santiago A. (Coord) Recomendaciones y algoritmos de práctica clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Guía Rinitis [Internet]. 1st ed. Madrid: Tomás Chivato Pérez, Presidente SEAIC, Ignacio Anterpara Ercoreca, Vicepresidente SEAIC; 2010 [cited 17 May 2018]. Available from: http://www.seaic.org/wp-content/plugins/…/download.php?id=SEAIC-Guia-RINITIS.pdf
  3. Rinitis alérgica estacional [Internet]. Rinoebastel.com. 2018 [cited 17 May 2018]. Available from: https://www.rinoebastel.com/alergia
  4.  Serrano C, Valero A, Picado C. Rinitis y asma: una vía respiratoria, una enfermedad. Archivos de Bronconeumología. 2005;41(10):569-578.
  5.  Fokkens W, Lund V, Mullol J on behalf of the European Position Paper on Rhinosinusitis and Nasal Polyp Group. European position paper on rhinosinusitis and nasal polyps. Rhinology. 2007; Suppl 20: 1-136
  6. Deves P. Revisión de los trastornos alérgicos y atópicos [Internet]. www.merckmanuals.com. 2018 [cited 17 May 2018]. Available from: https://www.merckmanuals.com/es-us/professional/inmunolog%C3%ADa-y-trastornos-al%C3%A9rgicos/enfermedades-al%C3%A9rgicas,-autoinmunitarias-y-otros-trastornos-por-hipersensibilidad/revisi%C3%B3n-de-los-trastornos-al%C3%A9rgicos-y-at%C3%B3picos.
  7. Rajan T. The Gell–Coombs classification of hypersensitivity reactions: a re-interpretation [Internet]. Allergo.lyon.inserm.fr. 2003 [cited 17 May 2018]. Available from: http://allergo.lyon.inserm.fr/IMMUNOLOGIE/0.4.re-interpretation.pdf
  8. Benedí J. Anthistamínicos H1. Farmacia Hospitalaria. 2005;19(3):54-60.
  9. Melero Moreno C. Tipos de corticoides inhalados. ¿Son todos iguales?. Monogr Arch Bronconeumol. 2014;1(4):137–146.
  10.  Ficha técnica Ebastina [Internet]. www.aemps.gob.es. 2018 [cited 17 May 2018]. Available from: https://www.aemps.gob.es/cima/pdfs/es/ft/68486/68486_ft.pdf
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