Microbiota y enfermedades dermatológicas
7 de diciembre, 2022
Actualización
microbiota y enfermedades dermatologicas

Puntos clave

  • La relación bidireccional existente entre el intestino y la piel es la responsable de la influencia que ejerce la microbiota sobre la salud de la piel1-6.
  • Los cambios en la microbiota intestinal pueden provocar alteraciones cutáneas2,3.
  • La microbiota de la piel puede verse afectada por los productos finales del metabolismo microbiano intestinal2.
  • Se ha relacionado la falta de diversidad de la microbiota intestinal con el desarrollo de enfermedades dermatológicas, como la dermatitis atópica y la psoriasis1,7.
  • Los probióticos administrados por vía oral pueden ser una opción terapéutica eficaz para modular la microbiota intestinal en pacientes con dermatitis atópica o psoriasis1,2,4.

Introducción

El intestino y la piel poseen características comunes y albergan un gran número de especies de microorganismos esenciales para la función metabólica e inmunitaria del organismo. El buen funcionamiento de ambos es esencial para el mantenimiento de la homeostasis de la piel1,2.

Las alteraciones en la microbiota intestinal pueden influir en la salud de la piel. Por ello, tener en cuenta el impacto de la microbiota puede ayudar en la prevención y el tratamiento de enfermedades dermatológicas, como la dermatitis atópica y la psoriasis1-4.

Relación entre el intestino y la piel

El término «eje intestino-piel» pone de manifiesto la existencia de una relación bidireccional regulada por componentes inmunológicos entre el intestino y la piel1-3,5. De esta manera, se asocian las enfermedades dermatológicas y la microbiota intestinal, cuya relación se caracteriza por un aumento de los mediadores inflamatorios y de los metabolitos liberados por los microorganismos5.

Microbiota intestinal

La modulación del sistema inmune se produce principalmente a través de la microbiota intestinal2,6-8. Además, la microbiota puede modificar la barrera de la piel a través de las vías metabólicas y neuroendocrinas8.

La microbiota intestinal produce cambios metabólicos e inmunológicos beneficiosos o perjudiciales1,2. Los factores relacionados con el estilo de vida, como la dieta y la higiene, pueden afectar a la microbiota y producir un desequilibrio que se asocia con diferentes enfermedades inflamatorias1,2,4. Por tanto, la dieta puede tener un papel importante en la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades dermatológicas2,4.

Los trastornos gastrointestinales se asocian con algunas enfermedades dermatológicas, como la dermatitis atópica, la psoriasis o la rosácea1-5.

Microbiota de la piel

A través de la modulación de la respuesta inmunitaria, funciona como barrera a la colonización de patógenos y da lugar a la producción de ácidos orgánicos y péptidos antimicrobianos que intervienen en la reducción del pH de la piel6.

Su composición es variada y está influida por los ácidos grasos de cadena corta producidos durante la fermentación de la fibra en el intestino. También, se ve afectada por factores externos, como el estrés ambiental9.

El desequilibrio de la microbiota de la piel se relaciona con la pérdida de la homeostasis y, consecuentemente, con la presencia de diferentes trastornos de la piel9,10.

Influencia de la microbiota intestinal en la piel

El desequilibrio de la microbiota intestinal puede afectar directamente a la homeostasis de la piel2,5,9,10. La variación de una especie puede producir inflamación y dar lugar a enfermedades dermatológicas, como la rosácea, la dermatitis atópica o la psoriasis2,5,10. Por ejemplo, se ha comprobado que metabolitos producidos por Clostridioides difficile se incorporan al torrente sanguíneo y pueden alterar la barrera cutánea y la epidermis5.

Dermatitis atópica

Es una enfermedad inflamatoria de la piel estrechamente relacionada con los cambios en la composición y diversidad de la microbiota intestinal1,7. La alteración de la composición de la microbiota no puede dar lugar a la dermatitis atópica por sí sola, pero la falta de diversidad contribuye a la patogénesis de la enfermedad2,3,7. Por tanto, la restauración de la disbiosis intestinal puede considerarse un objetivo terapéutico7.

Se han observado niveles más altos de Faecalibacterium prausnitzii y Staphylococcus aureus en la microbiota intestinal de pacientes con dermatitis atópica1,3.

Psoriasis

Al igual que la dermatitis atópica, se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel en la que la microbiota intestinal tiene un papel importante1,3.

La disminución de la producción de ácidos grasos de cadena corta, como butirato y propionato, y de trimetilamina por la microbiota intestinal se ha relacionado con un efecto inflamatorio5. Al mismo tiempo, la falta de diversidad microbiana y la disbiosis son los principales responsables de la desregulación de la respuesta inmunitaria y, en consecuencia, de la respuesta inflamatoria1,9.

Se ha observado una abundancia relativamente mayor de especies de Staphylococcus y Streptococcus en  la microbiota intestinal de pacientes con psoriasis1.

Las personas con psoriasis tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos intestinales1.

Modulación de la microbiota intestinal

Los probióticos orales y tópicos, los prebióticos y los antibióticos tienen un elevado potencial para modular  la microbiota intestinal y producir efectos sistémicos que afecten a la piel4. Los probióticos son microorganismos vivos, mientras que los prebióticos son carbohidratos no digeribles2,4.

Se ha demostrado que los probióticos y prebióticos, debido al aumento de la producción de TNF-α, mejoran el curso de la psoriasis, aunque aún no hay recomendaciones sobre su uso2. También pueden ser eficaces en pacientes con dermatitis atópica (por ejemplo, la administración oral de Lactobacillum y Bifidobacterium)1,4. Asimismo, se han utilizado prebióticos orales, como los fructooligosacáridos, aunque aún no se han realizado recomendaciones para la práctica clínica7,8.

Al mismo tiempo, la dieta desempeña un papel fundamental en la prevención y mantenimiento de las enfermedades dermatológicas. Así, el consumo elevado de grasas puede conducir a una disbiosis1,3.

Conclusiones

La existencia de una relación entre la microbiota intestinal y la piel destaca la importancia de valorar opciones terapéuticas centradas en la modulación de la microbiota intestinal en pacientes con enfermedades dermatológicas. La capacidad de modificar la microbiota intestinal puede contribuir a disminuir la inflamación y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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