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Alteraciones gastrointestinales: acidez, estreñimiento y flatulencias
23 de diciembre, 2019

¿Qué son las alteraciones gastrointestinales?

Las alteraciones gastrointestinales engloban un abanico de trastornos funcionales digestivos que afectan a cualquier segmento del tubo gástrico de forma crónica y recurrente. Se estima que su prevalencia en Atención Primaria alcanza aproximadamente a un 25 % de los pacientes.

En función del tracto del aparato digestivo en el que tenga lugar el trastorno, y según los Criterios Roma IV, se clasifican en trastornos esofágicos (dolor torácico funcional, pirosis o ardor funcional e hipersensibilidad por reflujo, entre otros); trastornos funcionales gastroduodenales (los más prevalentes son los siguientes: dispepsia funcional, síndrome de distrés posprandial, gastritis, gastroparesia y síndrome de dolor epigástrico); trastornos funcionales intestinales (entre los que destacan: síndrome del intestino irritable, estreñimiento funcional, diarrea funcional, hinchazón/distensión abdominal funcional y/o flatulencia), y dolor gastrointestinal de los trastornos mediados centralmente1.

Algunas de estas alteraciones tienen una prevalencia alta en la población. Así, la flatulencia llega a afectar a un 31 % de la población2; la dispepsia a entre el 10 % y el 30 % de la población3, mientras que un 11 % manifiesta frecuentemente distensión abdominal4.

¿Qué causa la alteraciones gastrointestinales?

La fisiopatología de las alteraciones gastrointestinales es variada; algunas de las causas son5,6:

  • Helicobacter pylori:  bacteria del epitelio de la mucosa gástrica, esofágica y duodenal, responsable de la gastritis de tipo B. Se relaciona con gastritis crónica, úlceras gástricas y duodenales, diarrea y algunos tipos de tumores malignos del estómago y del duodeno, etc.
  • Infecciones por Candida, herpes simple de tipo I, citomegalovirus, bacterias (Escherichia coli o Shigella): tienden a ser la causa de algunos problemas gastrointestinales, sobre todo en pacientes inmunodeficientes.
  • Trastornos motores del sistema gastrointestinal funcional o presencia de cuerpo extraño: pueden ser causa de disfagia y dolor faríngeo o retroesternal; también de estreñimiento, en caso de lesiones en la pared intestinal (bezoar, adherencias, hernias, etc).
  • Trastornos de la secreción ácida gástrica: pueden ser los responsables de la dispepsia.
  • Alimentos en mal estado o cuando hay síndromes de malabsorción, como celiaquía, o alergias, como a la lactosa.
  • Fármacos: antibióticos, quinidina, quimioterápicos, digoxina, diuréticos, antidepresivos, radioterápicos, anestesias, etc.
  • Enfermedades: la uremia y el hipertiroidismo pueden ser la causa de la diarrea aguda. La esclerosis múltiple, la diabetes o las hernias discales pueden causar estreñimiento.
  • Otros: situaciones de estrés, metales pesados, etc.

¿Qué síntomas presenta?

En función de la patología que se sospeche, se tendrán en cuenta determinados criterios diagnósticos específicos marcados por los Criterios Roma IV.

Según la zona del tracto afectada, los principales síntomas son los siguientes7:

Trastornos esofágicos:

  • Salivación excesiva.
  • Regurgitación ácida y no ácida.
  • Dolor torácico retroesternal sin origen cardiaco.
  • Ausencia de síntomas esofágicos asociados (pirosis y/o disfagia).
  • Molestias o dolor retroesternal (quemazón y/o dolor de estómago y dolor torácico).
  • El tratamiento antisecretor no alivia los síntomas.
  • Endoscopia normal y ausencia de evidencia de esofagitis eosinofílica.

Trastornos funcionales gastroduodenales:

  • Algunos síntomas molestos, como plenitud posprandial, saciedad temprana, dolor epigástrico y ardor epigástrico.
  • Endoscopia normal y ausencia de evidencia de una enfermedad estructural que explique los síntomas.

Trastornos funcionales intestinales:

  • Dolor abdominal, que puede ser grave, recurrente, continuo o casi continuo, y que no se suele relacionar con la función intestinal.
  • Hinchazón y/o distensión abdominal.
  • Flatulencias o meteorismo.
  • Estreñimiento, diarrea o ambos, así como molestias al defecar (dificultad, defecación infrecuente o incompleta). Presencia (más del 25 %) de heces sueltas o líquidas. El dolor o la hinchazón abdominal molesta no son los síntomas predominantes.
  • Sintomatología crónica con una evolución superior a los 6 meses, y con una frecuencia de al menos 1 vez a la semana.
  • Ausencia de anomalías anatómicas, metabólicas o fisiológicas.

Otros síntomas generales son las náuseas y los vómitos.

¿Cómo se diagnostica?

Además de la aplicación de los criterios sintomatológicos detallados arriba, que permiten diagnosticar diferentes patologías gastrointestinales, existen algunas pruebas que se recomiendan para realizar un diagnóstico definitivo7-8:

  • Radiografía con contraste baritado: es poco concluyente, pero útil ante la sospecha de cuerpo extraño.
  • Endoscopia: son útiles tanto la endoscopia de la parte alta del tracto ―la denominada gastroscopia, que permite examinar el esófago, estómago y las primeras parte del duodeno― como la colonoscopia, para el tracto inferior. Su especificidad es muy alta. Durante su realización se puede realizar una biopsia o citología.
  • Ecoendoscopia: se utilizan transductores ultrasonográficos; es útil para el diagnóstico de la pared esofágica, gástrica e intestinal.
  • Estudio de la secreción gástrica: se realiza mediante quimismo gástrico, que permite medir el rendimiento ácido del estómago.
  • Estudio de la infección por Helicobacter pylori: esta bacteria es la principal causa de la gastritis antral y la úlcera péptica, entre otras alteraciones.
  • Tomografía computarizada y resonancia magnética: se realizan en caso de sospecha de neoplasia.
  • Manometría: es adecuada para el diagnóstico de los trastornos motores esofágicos primarios o secundarios.
  • pHmetría: permite diagnosticar el reflujo gastroesofágico patológico.
  • Test de perfusión ácida: está indicada en pacientes con dolor torácico con sospecha de reflujo.

¿Qué tratamientos existen?

El tratamiento puede ser farmacológico, quirúrgico o higiénico-dietético.

Tratamiento farmacológico9

  • Procinéticos, como la cleboprida, indicada para el tratamiento sintomático de la gastroparesia, náuseas y/o vómitos de cualquier tipo, y también para el tratamiento sintomático en el postoperatorio o para el reflujo gastroesofágico. En caso de exploración del tubo digestivo, pueden prescribirse para eliminar el gas gastrointestinal.
  • Antiflatulentos, como la simeticona, útil en caso de aerofagia y flatulencia.
  • Antieméticos y antagonistas dopaminérgicos.
  • Antiácidos: protectores de la mucosa gástrica, como el almagato.
  • Laxantes: pueden incrementar el volumen de las heces (plantago, goma guar, etc.) o tener efecto osmótico (como la sales de magnesio).
  • Espasmolíticos: útiles en caso de dolor abdominal.
  • Inhibidores de la bomba de protones: son protectores gástricos y se prescriben también en caso de infección por Helicobacter  pylori.
  • Probióticos: han demostrado ser útiles en niños y en el tratamiento sintomático tanto del estreñimiento como de la diarrea.
  • Antibióticos, como la claritromicina y la amoxicilina, para tratar la infección por Helicobacter  pylori.

Tratamiento quirúrgico

En caso de confirmar la presencia de cuerpo extraño punzante o cortante, se debe realizar una endoscopia urgente al paciente.

En los casos en los que se evidencie neoplasia, se deberá proceder según el protocolo.

Otros tipos de tratamiento

  • Dieta blanda: indicada en los casos menos graves.
  • En alteraciones que afecten a la motilidad intestinal, conviene educar sobre la importancia de una dieta y unos hábitos de vida adecuados, retirar los fármacos causantes, aumentar la hidratación, etc.

Referencias

  1. Sebastián Domingo J. The new Rome criteria (IV) of functional digestive disorders in clinical practice. Medicina Clínica (English Edition). 2017;148(10):464-468.
  2. Bernal-Reyes R, Monzalvo Lopez A, Bernal-Serrano M. Prevalence of gastrointestinal symptoms in overweight and obese subjects: An epidemiologic study on a Mexican population [Internet]. Revistagastroenterologiamexico.org. 2013 [cited 25 May 2018]. Available from: http://www.revistagastroenterologiamexico.org/en/prevalence-gastrointestinal-symptoms-in-overweight/articulo/X2255534X13083173/
  3. Talley N, Ford A. Functional Dyspepsia. New England Journal of Medicine. 2015;373(19):1853-1863.s.
  4. Szarka L, Levitt M. Eructos, Distensión Abdominal Y Flatulencia | ACG Patients [Internet]. gi.org. [cited 25 May 2018]. Available from: https://patients.gi.org/recursos-en-espanol/eructos-distension-abdominal-y-flatulencia/
  5. Gisbert JP. Enfermedades relacionadas con Helicobacter pylori: dispepsia, úlcera y cáncer gástrico. Gastroenterol Hepatol 2011;34 Supl 1:16-27.
  6. Rozman Borstnar C, Cardellach F. Farreras Rozman. Medicina interna. Barcelona: Elsevier; 2016.
  7. Sood R, Ford A. Rome IV criteria for FGIDs — an improvement or more of the same? Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2016;13(9):501-502.
  8. Carbó M, González Munera A, López Reboiro ML, et al. EnGuardia (App). 2017.
  9. AA. iDoctus (App). 2018.
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